13-13

13 años…una vida entera. Tu vida entera.

Este año de “aniversario” siempre estaba en mi mente…es como pasar un escalón enorme o una raya imaginaria que quisiera que no existiera. Saber que llevas ausente en esta dimensión mas de lo que estuviste en ella me duele de una manera diferente. Me amarro a tus recuerdos, a tus sonrisas, a tu voz. Una parte enorme de mi corazón se preocupa que seamos pocos los que hacemos esto todavía…que cada vez las memorias de quienes estuvieron contigo se vayan reduciendo, pero sé que tu presencia continua en mi y en todo lo que hago. Que con mi vida puedo recordarle a los que tuvieron la fortuna de conocerte lo hermoso que puede ser el camino a pesar de las tormentas que nos encontremos.

 

Hoy intenté sentir algo. Quise tomarme el día libre, pero tenía reuniones de trabajo y la verdad no sentía la necesidad de cancelarlas. Hasta casi el final del día no le comenté a nadie en persona lo que hoy significaba para mi. Pase la tarde en la playa, con la intención de desconectarme, pero no lo lograba…que si ver pasajes, planes, chats, trabajo…ocupar la mente. En momentos de claridad, como el agua en el que nadaba, la única emoción que lograba encontrar era gratitud. Gratitud por mi trabajo, por mi vida, por el lugar en el que estaba, por poder pasar mis días así, por la libertad que siento y los lugares que he recorrido. Gratitud por tu vida, por tus lecciones, por todo lo que me has dado con tu ausencia que me trae hoy a justo este instante.

 

Llega la noche y repentinamente me siento sola. Me hace falta un hombro donde apoyar la cabeza, un corazón abierto que me apapache y poder sentirme niña nuevamente. Llega la noche y siento que mi fortaleza empieza a deshacerse, que las palabras que llevan dando vueltas en mi cabeza están luchando por salir a punta de golpes en un teclado. Sigo intentando ocupar la mente con lo que no hice, con lo que debo hacer, e intento secar las lagrimas antes de que encuentren su camino.

 

El duelo es algo incomprensible. Es difícil explicar como me siento tan agradecida, pero a la vez tan sola por no tenerte. Te pienso cada vez que alguien menciona un hermano o hermana, cada vez que veo a un sobrino/a pues sin importar cuanto los ame jamás serán verdaderamente mis sobrinos…te pienso con cada chico de pelo crespo, o cuando veo a un hombre de 28 años que con tu porte sobre una patineta y sin camisa (como me imagino que estarías).

 

Aunque no quisiera, hoy recuerdo cada instante de ese día hace 13 años, recuerdo la ropa que tenía puesta y el color de la toalla con el que te cubrieron, recuerdo tu pelo y tu sonrisa tan vívidamente que puedo escucharla retumbar en mis oídos. Como quisiera poder revivir tantos momentos a tu lado, y sobre todo crear nuevos recuerdos.

 

Me gusta pensar que mi vida es un honor a la tuya. Que esta búsqueda infinita, esta libertad e inquietud, estas ganas de movimiento y de saborear cada instante y de vivir es por ti. La verdad es que no tengo idea quien sería si no fuese por ti, por tu vida, y por tu muerte. Me has hecho la mujer que soy hoy en día: fuerte, emotiva, sensible, resiliente, divertida y amorosa. Asi que con las lagrimas libres, media sonrisa en la cara, y el corazón hinchado solo puedo decirte GRACIAS. Te amo. Ayer, hoy y siempre.