De 28 a 29

Escribí esto el día antes de mi cumpleaños hace un poco mas de un mes pero no subió ese día y casi que no he prendido mi computador desde ese entonces. Después de escribirlo tuve un excelente día. Fue mi primera vez dando un “refresher” y guié a una pareja en su inmersión. Estaba nerviosa pero con confianza y buena actitud logré hacerlo bien. Fui a bucear, salí a remar, y después fui a una cena deliciosa de hamburguesas vegetarianas que preparo mi instructor, estuve rodeada de amigos, me cantaron (la canción “Maria” de Westside story), me reí, vi las estrellas, brindé con champaña y le agradecí a la vida por una vuelta mas al sol. 

Bienvenidos sean mis 29

Aquí va el texto escrito la noche anterior.

 

Estoy a unas pocas horas de entrar en mi día de cumpleaños y este año estoy particularmente feliz. Sé que algunos dirán “espera que venga el próximo año, los 30, a ver si estas igual de feliz” y bueno, espero estarlo. Ya me he asegurado que medio Tioman sepa que mañana es mi cumpleaños y la verdad si lo pienso, en los últimos años me he vuelto más enfática en celebrar mi cumpleaños. Este año en particular estoy muy contenta de celebrar un año de vida, de agradecer por todas las cosas que he vivido en el último año, el amor que sentí, las lágrimas que lloré, las risas que compartí, las lecciones que aprendí, los abrazos que regale. Tengo claro que no estoy llegando a los 29 como la sociedad espera que llegue, es decir…con la casa, el esposo, la familia, el salario, etc. Pero estoy llegando a mis 29 dichosa, aprendiendo cada día cosas que me alegran el corazón, compartiendo con gente nueva, apreciando a las amistades viejas y a mi familia. Cumplo mis 29 con una mayor consciencia de mi cuerpo y mi mente, sintiendo que quizá estoy encontrando un poco ese balance que llevaba buscando y deseosa de que me acompañe en el futuro. La verdad no tengo idea donde estaré en 4 semanas, ni en 3 meses, mucho menos en 1 o 5 años pero en este momento eso no me preocupa como normalmente lo haría. No quiero decir que me desconecte por completo, tengo responsabilidades de las que estoy consciente, sé que debo tener un ingreso y todo lo demás pero en este momento estoy descifrando como enfrentar esas responsabilidades y realidad sin que comprometa mi felicidad. No quiero volver a tener semanas en las que me despierto peleando con el mundo simplemente porque no quiero estar en una oficina, o resignarme y aceptar simplemente que “así son las cosas” y que la mala vibra sea un estándar.

En conclusión, en aproximadamente 45 min podré comenzar mi celebración “oficial” de cumpleaños pero la verdad es que por dentro vengo celebrando hace días, agradecida y feliz por estar en este mismísimo lugar, instante, momento, de existencia y plenitud.