De regreso a Bogotá, de regreso a la realidad

Escrito el 28 de diciembre

Hace ya dos semanas volví a “mi mundo”. Regrese a Panamá dónde mis papás, me vi con amigos, tíos y primas. Salí a comer, salí a rumbear. Los primeros días fueron bastante “vacacionales”, es decir que todavía sentía que no era mi “home base” por lo tanto tenía que aprovechar al máximo.
Navidad la pasamos en Bijao con la familia Correal y el jueves 27 mi mamá y yo viajamos a Bogotá a vernos con el resto de la familia. Volver a Bogotá fue un segundo aterrizaje. Bogotá fue mi hogar los último cuatro años y cada esquina que paso tiene su historia, cada calle un recuerdo…. Volver también significó enfrentar cambios; cambios duros, difíciles de tomar, pero importantes y necesarios. Pero también ha sido un momento de mirar hacia dentro, pensar en mi, en lo que siento, en lo que viví y en lo que vivo, pensar en consecuencias, en decisiones que debo tomar el año entrante respecto a mi vida profesional. Tengo la dicha de poder compartir estos días con gran parte de mi familia, sentir su apoyo y el calor que siempre brindan hacen que las cosas sean mas fáciles y que no me vuelva un ocho.
Hoy, viernes 28, viajamos a Villa de Leyva. Mover a 13 personas, de las cuales 11 son mujeres Borrero es todo un reto. Ha sido un día de comer, “caminar” (entre comillas porque en total caminamos como 3 cuadras) y mas comer. Aunque ha habido momentos de susceptibilidad por parte de casi todos (en un momento u otro) amo poder sentir que esos momentos no definen nuestra familia y que siempre se logran superar las peleas o argumentos, que hay un “big picture” que es mas fuerte que los momentos pequeños y que al fin del día cada uno de nosotros disfruta la compañía del otro, de poder pasar tiempo juntos, de compartir experiencias e historias, de hacernos reír, y de poder llorar en el hombro de alguno.
Las primas
 Dani, Mari y Alejo: hacen falta!

Los hermanos! Con campo para Jime!

Se parece?

Una de las tres cuadras que nos demoramos toda la tarde recorriendo

“ey loco, que sopa?”

Mi Tito

En plaza

Y seguimos comiendo…empanadas con el atardecer!

Las calles de noche



Volver a la realidad no ha sido fácil, los hábitos son difíciles de cambiar aunque viajando parecieran mas fáciles. La vida vuelva a su día a día, la cotidianidad eventualmente llegará (comenzando el 14 de enero) y ahí si tengo que tener pies en la tierra, foco claro en la mente, y el corazón abierto para lo que se venga este año!