El día después de Navidad

Son la 1:13 am del 26 de diciembre. Debería tener sueño, deberia estar durmiendo ya que mañana tengo que trabajar y sin embargo estoy despierta…me siento despierta. Despierta en todos los sentidos de la palabra, consciente de mi alrededor, con la mente pensando, emocionada, determinada, calculando, reasegurandome, dichosa de estar lúcida. 

Esta mañana amanecí con el mejor regalo que me han hecho. No solo porque es un MEGA regalo sino porque me obligo a enfrentar mi temor, me obligo a por fin en verdad ponerme a pensar el porque de ese gran miedo y, sin saberlo, fue el regalo perfecto en el día perfecto…

Mis papás me han regalado la mitad de un carro, la otra mitad la debo pagar yo mensualmente. La tarjeta dice lo siguiente “Para Marian, Mi muñeca, este es medio regalo. Pagamos la cuota inicial y te lo financiamos para que pagues mensualmente y quedes con tu propio carro”. Ahora, cualquier persona normal recibe este regalo y estalla a gritos y brincos, corre a abrazar a sus papás y le cuenta a todo el mundo. Sin embargo…mi reacción no fue esta. No es que no este agradecida, quien NO quiere que le regalen un carro?! (tampoco estoy tan loca) pero en cambio yo me quede quieta, lo releí y dije “ohh..”, entre al cuarto de mis papas y, atrancandome al hablar, dije “cuanto debo?” -Tengo que aclarar que el miedo mío no es tener que pagar una mensualidad- Mi miedo total y absoluto es respecto al compromiso, a sentirme amarrada a un lugar físico y que si quisiera no podría simplemente irme al día siguiente sin responsabilidad alguna. Más adelante llegaron mis tias y al rato les comenté mi regalo, acto seguido se me aguaron los ojos…lloré. Angustia. No se porque me produce tanta angustia, siempre el dinero me ha preocupado y mi plan siempre es ahorrar para poder viajar y sentir que tengo que pagar algo me preocupa pero lo que mas me angustia es esa sensación de responsabilidad a la que tanto le corro. Mas adelante lo seguí pensando y me dije a mi misma “bueno, peor de los casos puedo venderlo si me quiero ir y ya..no es grave” Me tranquilizo un poco pero no me sentía bien o satisfecha y es porque ese regalo desató un enfrentamiento interno y esa parte no la he solucionado y es esa parte la que en verdad me preocupa e importa, es eso lo que tengo que resolver. 

En la tarde fui a pasar las últimas horas de sol en la piscina junto a mi familia. Mientras me calentaba con el sol tuve una corta pero buena conversación con alguien en la que mencione que este año quería enfocarme mas en la parte espiritual, es algo que sé que me falta y necesito poder llenar ese vacío para verdaderamente encontrar un balance en la vida que, para mi, es esencial. 
Después del piscinazo comimos y nos pusimos a ver videos del Festival Ni Con El Pétalo de Una Rosa. Lo último que vimos fue la presentación de Matias Di Stefano. Para los que no saben quien es (probablemente la gran mayoría de los que han logrado llegar hasta esta parte), Di Stefano es un ser iluminado quien puede recordar el pasado (antes de su nacimiento), desde el comienzo de nuestra existencia y tiene conocimientos increíbles. Sé que suena muy loco, todo new age y lo que quieras y yo estaba un poco escéptica pero después de escuchar mas de una hora lo que decía quedé…despierta. Simplemente lo que dice, para mi, tiene todo el sentido del mundo. Habló de muchísimas cosas y la verdad algunas muy confusas de lograr entender. Yo personalmente soy muy visual así que cuando se habla de energías, vibraciones, frecuencias y dimensiones para mi es muy difícil poder entenderlo. Sin embargo, asi no se entienda una parte después todo hace sentido, todo esta conectado y simplemente entra. 

Hubo una parte que fue como un “click” interno para mi. Habló del planeta como una célula madre, pero que también nosotros somos células y que formamos parte de una región, de ahí de un país, que forma parte de un continente, que forma parte del mundo. Por lo tanto, nuestras acciones tienen un efecto a nivel global y es importante ser consciente de esto. Esto yo siempre lo he creído, que lo que hacemos y la energía que le damos al mundo tiene efectos mas grandes de lo que quizá alguna vez seamos capaces de darnos cuenta. Lo que me movió a mi fue que para poder nosotros en verdad hacer un cambio en el “afuera” (la comunidad, sociedad, pais, o mundo) es esencial primero hacer el cambio interno. Y es que lo de afuera es un reflejo de lo de adentro.  

Ok, ahora es cuando escribir se pone difícil y solo espero que lo que escriba tenga algo de sentido porque lo tengo clarito en mi mente mas no en mis manos. 

Por primera vez en mi vida tengo semanas pensando sobre mis metas, planes, ideas, proyectos para el año nuevo. Por primera vez soy consciente de lo que me falta, de lo que quiero y opciones para poder lograrlo. Soy consciente de que me falta explorar y llenar mi lado espiritual. También, tengo claro que mi propósito en la tierra es hacer algo por ayudar a los demás (sean personas, animales, el planeta – la verdad todos estos tres para mi es imposible separarlos) mi gran problema o constante cuestionamiento es QUE HACER – que me apasiona? que puedo hacer? como lo puedo hacer? etc, etc. 
Ahora, el click: Para yo poder llegar a entender ese QUE HACER tengo que vivir el proceso interior. Tengo que poder encontrar y definir mi espiritualidad, mis creencias, mis valores espirituales. Creo que este aspecto de la vida no es definitivo, debe ser algo que esta en cambio constante porque siempre se aprender y no hay una verdad absoluta por lo que sé que es un proceso, un camino que no he abierto aún y que debo comenzar. SÉ ahora, estoy consciente y tengo muy claro que es en este camino, en este proceso de aprendizaje INTERNO que voy a lograr encontrar ese QUE. Por lo tanto, lo que dije en la tarde respecto a querer explorar mas la parte espiritual ahora tiene perfecto sentido. 

Todo esto no quiere decir que me voy a retirar a algún bosque a meditar y hacer cantos. No. Es que quiero aprender, leer, educarme, cuestionar, escribir, dudar, quiero PENSAR sobre todo ese tema que he tenido siempre tapado, tocando la superficie pero nunca indagando. 

Bien, que tiene que ver mi regalo de Navidad con mi conversación de la tarde con mi revelación en la noche? Esta mañana tuve que enfrentarme a un miedo, me dio ansiedad, quedé intranquila por lo que causó en mi. Ahora, ya sé que el carro lo podré vender si llega a darse el caso. Mi miedo a amarrarme a un lugar es mi miedo profundo al tiempo, al “ya”  – a que tengo que estar haciendo algo YA que sea importante y que valga la pena – mi miedo es siempre sentir que estoy perdiendo el tiempo sin hacer nada valioso. Ahora tengo claro que mi trabajo de oficina del momento que yo SE que NO es lo que “quiero hacer” a nivel macro, será de aprendizaje y está bien no estar haciendo ese QUE importante YA sino que el camino a encontrar mi balance interior (que sé que no es de un día para otro sino un proceso de vida) será la llave, la clave, para poder llegar a esa sensación de éxito. 

Si de verdad leíste todo esto creo que te mereces un premio porque puede ser el texto mas confuso y quizá incoherente que he escrito pero también el que mayor satisfacción me ha dado…Que bien se siente tener visión, estar despierta y sobre todo tranquila. 

Buenas noches mundo. 


2 comments on “El día después de Navidad
  1. Opium says:

    Siento que me estás describiendo. Compartimos las mismas angustias. Saludos.

  2. Mrs. Del Río says:

    Desde mi humilde opinión, te felicito por el paso que quieres dar, pero tener ahí el comodín de "si no puedo pagar el carro, lo vendo", creo que puede convertirse en una excusa de la que aprovecharse cuando más vulnerable te sientas, cuando vengan días en los que tengas dudas, porque esos días llegarán. Y podrá aparecer la tentación de "vendo el carro y me quedo tranquila y sigo como hasta ahora". Llenate de fuerzas porque mientras subas la colina habrá días que no veas la meta final, por las nubes, lluvias, frío…pero quédate tranquila, la meta siempre estará ahí.
    Creo que, además del lado espiritual, que todos necesitamos para pasar la vida medianamente bien, aquí se puede necesitar un arraigo más profundo en "La Madurez". Esta muy bien querer ahorrar para viajar, salón, entrar, etc…todo eso esencial, todos hemos pasado por ahí, pero la vida son etapas que se abren y se deben cerrar a su debido tiempo, ni muy pronto ni demasiado tarde. Comprometerse a pagar un carro son palabras mayores, tomatelo como un paso más a una independiente madurez como persona y no como una carga. A lo mejor tendrás que aparcar los viajes un tiempo, y salir menos, pero creo , que como dices tú, tienes que hacer este cambio. Con el pago del carro se cerrará una etapa, pero vendrán otras, independizarse, formar una familia, …y tendrás que comprometerte con cada situación.
    Un saludo y disculpa si he escrito de más

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