Querido Cris, parte II

Además,  pude viajar a NY a competir en la carrera de outrigger por el Hudson.  Fue una experiencia…inolvidable.

La describiría como la mejor y peor experiencia simultanea: de extrema frustración, humildad, y una batalla fisica y mental como nunca antes. Fue de mucho aprendizaje respecto al trabajo en equipo y la comunicación pero al fin y al cabo, un reto mas que me sentí orgullosa de enfrentar y terminar. No sobra decir que el viaje estuvo excelente, desde el colegio no viajaba con un grupo de amigos y no me acordaba lo divertido (y a veces frustrante) que podía ser…tuve que aprender a relajarme un poco, a que no todo se hacia como y cuando yo quería pero que igual podía ser divertido.
En esos meses también aprendí mucho respecto a las relaciones. Si, Cris, creo que aprendí lo que significa que te rompan el corazón. No es como en las películas que se echa uno a llorar y el mundo como que se congela, quizá no me rompieron el corazón amorosamente pero aprendí que no hay que estar enamorada para que duela. Para mí fue confiar en alguien plenamente y que abusaran de eso. Fue creer en alguien mas de lo que esa persona creía en si mismo y bueno, pasó. Eso si, es como en las películas, dura mucho tiempo superarlo y lo más importante que aprendí en todo el proceso fue que el corazón no hay quien lo domine porque aun cuando la razón y la cabeza saben, el corazón aun siente. Definitivamente lo mas importante es siempre estar bien acompañada y aconsejada…no hay nada como una verdadera amistad.
Otro tema, las verdaderas amistades. En este año aprendí que es fácil caer en una nueva amistad, y que no tiene nada de malo, creo que simplemente soy y siempre seré un poco ingenua en ese sentido…me gusta pensar que los demás son como yo y yo me considero una buena amiga. Si, sé que alguno leerán estoy dirán “pero nunca sacas tiempo para mí!” y no saben lo que me duele eso. Si fuese por mí me vería con cada uno de mis amigos todos los días y en cada oportunidad posible pero la verdad es que entre mi horario laboral no-tradicional (mas el horario tradicional de mi trabajo nuevo), y mis horarios de entrenamiento me queda muy difícil poder compartir con todos lo que quisiera la cantidad del tiempo que quisiera (incluyo a papá y mamá aquí). Pero bueno, la verdad es que los amigos verdaderos puedes no verlos semanas, meses y hasta años, pero cuando la vida los junta no importa el tiempo ni la distancia ocurrida, amor es amor y es como si no hubiese pasado un solo día. Viky, Annie, Maria T, Maro, Derek, Alex, son amistades con las que no me vi o veo a menudo pero que siempre están ahí. A Annie no la vi por más de un par de días en años y ahora tenemos nuestra date semanal, Viky estará a miles de km de distancia pero a una llamada la tengo a mi lado. Los demás ni viven aquí y pasamos mucho tiempo sin hablarnos pero cuando nos vemos es como si nada…compartimos angustias, felicidades, llantos, regaños, de todo y es mágico como podemos conocernos tan profundamente. Michelle y Gabo son amigos que viven aquí en Panamá y que tampoco veo tan a menudo como me gustaría pero que también cuando nos vemos es como si nada, me conocen…conocen a la Marian de 4to grado que se fue trasformando a la de 8vo, a la de 10mo, a la universitaria, a la teacher, a la cayuquera, a la que parece más fuerte de lo que es. Es chistoso como en la vida en verdad hay un puñado de personas que te conocen de toda la vida y que te han acompañado en el silencio y la distancia hasta sin darse cuenta. Creo que son esas personas las que me mantienen cuerda sin saberlo.

(to be continued)

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