Día 5, Primer día en Vagabond Temple

Me desperté a las 6 a.m. sintiéndome muy enérgica y despierta. Creo que haber caído profunda a las 9 p.m. fue un éxito. La clase de yoga es a las 7 a.m. así que aproveche esa hora para escribir sobre el día de ayer. Es una hora perfecta para salir a trotar (lo pensé) pero siendo mi primer día y no conociendo la zona preferí quedarme escribiendo. Espero que mañana me despierte con las mismas ganas de salir a correr…pero conociéndome lo dudo.

Antes de las 7 me comí media granola porque sabía que no iba a aguantar las 2h de clase con la barriga vacía. En esa hora (de 6-7) no todos se despertaron pero todos los que me encontraba estaban en silencio, creo que no hablé casi hasta la hora del desayuno. Desde que llegue me ha hecho falta el español, he sentido mi “latinez” mucho y me hace falta la música y la bulla, la risa natural y ese calor latino que para mi es intrínsico de la lengua. La clase de yoga estaba enfocada en los hombros. Todavía me hace falta mis clases tipo Milvia, esta era un poco más movida pero yo igual intentaba enfocarme mucho en hacer las posiciones bien, acordándome todo lo que me han dicho en mis clases pasadas…apretando las piernas pero con la “sonrisa” que se forma debajo de la cola y demás. Sudé la gota gorda y por suerte la persona que estaba a mi lado estaba como en el mismo nivel que yo, así que no me sentí tan mal por mi desempeño no tan yogini. Confieso, los últimos 40 min ya estaba de mal genio y era por el hambre, no podia pensar mas que en comer. Mañana definitivamente tengo que comer un poco mas antes de empezar. 

El desayuno estuvo demasiado rico. “Sticky rice”, como con leche de coco dulce que uno le pone encima y mango en su estado perfecto y sandía. La comida es totalmente vegana y, por ahora, no me quejo..solo hay que ser un poco inteligente y no servirse arroz y papa todos los días para no salir rodando como una pelota. Después de desayunar nos reunimos todos como a comenzar la semana. Hicimos ejercicios como de ice breaking, bailando en el salón, presentándonos con la gente que no conociéramos, diciendo algo bueno de la persona con la que nos topabamos y terminamos con mas baile hare krishna. Y, estando en esas, después de bailar unos minutos, estaba parada en la esquina del salón bailando y mirando…viendo a aprox. 24 personas, todas blancas, en su gran mayoría europeas, y sentí algo que no pensé sentir..vergüenza. Me daba pena e incomodidad y sentí que juzgaba a todos (incluyéndome a mi) por estar aquí, gastando plata en meditaciones y yoga, en enfocarse en uno mismo, sabiendo que hay tantas otras cosas por hacer o cambiar en el mundo. Además como apropiandose de un conocimiento o creencia tan antigua y de otra cultura. Fue una sensación rara y me quedo muy presente. 

Al terminar esa ronda de conocerse y demás nos dividimos en grupo para hacer “Karma yoga”, básicamente trabajar entre todos limpiando y arreglando. Con otras dos personas barrí y trapeamos el area principal de clase y después un ratito libre antes de reunirnos a las 12 para una charla. Comenzó con 20 min de meditación “imprevista” es decir, nadie sabia que íbamos a meditar. Fue una meditación como muy conflictiva internamente, y fisicamente ya después de los 15 min tenia un pie dormido y la espalda alta acalambrandose. No podía parar de pensar en lo que había sentido en la reunión de la mañana, en porque juzgue tan rápidamente, en lo que extraño, en los tiquetes que no he comprado, en que voy a hacer…mi mente se movió por muchas partes. Después de la meditación vino una charla introduciendo el Bhavacakra, la representación del ciclo de la vida en el budismo. Al final, dijeron unas cosas que me tocaron como directo al corazón y el alma y quede como con el corazón ablandado (ya este post esta como largo así que escribiré uno solo sobre eso). Después de almuerzo tuvimos tiempo libre, me dedique a intentar subir las fotos a mi laptop pero mi AirDrop decidió parar de funcionar y ahora me toma el triple de tiempo y energía poder hacerlo. Leí, converse con gente y eventualmente me fui a comprar jabón y crema dental antes de que se me acabase. Aproveche para conocer la playa, el día comenzó super soleado pero a eso del medio día llovió y estaba medio nublado (clima idéntico a casa). El agua estaba tibia, el agua transparente y el mar un poco picado. Mañana iremos a limpiar la playa así que estoy contenta de poder meterme un rato. 

La sesión de yoga por la tarde estuvo muy rica, mucho mas suave y regenerativa, al final creo que estaba semi dormida. Había una posición de sostener las piernas arriba unos 8 min y en dos ocasiones las piernas se me cayeron pq básicamente me quede dormida. Salí muy relajada y sin mucha hambre para la cena. Ahora a las 7 después de cenar había meditación pero decidí no hacerla…siento que ha sido un día bastante emotivo para mi, he tenido muchos pensamientos y emociones y básicamente por hoy esta bien…la verdad siento que voy a llorar fácilmente si me hacen algún ejercicio de meditación y todavía no tengo ganas de comenzar a llorar en el grupo. Sé que no tiene nada de malo, simplemente no tenia ganas y ya…me gustó tomarme mi tiempo a solas y procesar un poco el día, repasarlo, escribirlo. Y bueno, ya mañana será un nuevo día en este hermoso lugar del mundo y estoy muy agradecida de poder vivirlo. 

 

 

One comment on “Día 5, Primer día en Vagabond Temple
  1. Julian Vergara says:

    Mi princesa:
    Me alegra que estés haciendo esta travesía que es mucho más que un simple viaje. Sé que lo necestabas y cada vez que los haces es como dejar la piel vieja la serpiente y salir como nueva, a surgir la mariposa de la pupa (Alemania, Sudáfrica y ahora Asia)
    Disfruta mucho cada día sabiendo que Cris está contigo probablemente molestando a alguien por allá, pero pendiente de tí.
    Te quiero mucho mi gorda

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