Recapitulando el 2017

Dado que es el último día del año y lo mucho que me gusta escribir. Voy a intentar hacer una recapitulación de cada mes del año.

 

Enero: Comencé el año enferma y con la Tita en el hospital. Aprendí a apreciar la salud como nunca antes. Trabajé en Camp Wandú y fui demasiado feliz. Llevaba muy infeliz en el trabajo “normal” y volver a ser parte de algo que disfruto y en el cual me sentía que contribuía y era valorada me trajo mucha felicidad. Fue también un poco amargo después el aceptar que ya no era parte de la temporada y creo que fue un fin de mes bastante emotivo.

 

Febrero: Volví a Berlín como mi último viaje laboral y lo disfrute mucho. Hice buenas conexiones y mi plan de irme a estudiar en septiembre a Londres se iba plasmando y lo estaba aceptando como una realidad. Nació Victoria, lo cual me hizo muy feliz pero me dolió mucho no poder visitarla hasta mucho después por estar enferma. Nuevamente el problema e importancia de la salud se hacía notar. Comencé a salir con alguien con el lema de “disfrutar el momento” y lentamente nos fuimos encariñando.

Marzo: Termino en el hospital con una infección en el riñon. Estar enferma me pone muy emotiva, negativa. Siento que mi cuerpo me está diciendo que lo tome con calma y me cuide pero me preocupa mucho estar enferma y no mejorarme. Sigo – sin saberlo – cada día encariñándome más y sin darme cuenta que la despedida no sería tan fácil.  Voy concretando mi viaje a Asia, un sueño de vida que va acercándose cada vez más y me tiene muy emocionada.

 

Abril: Por primera vez en tres años no competí en la carrera de cayuco pero fui parte de la carrera ayudando como voluntaria. Me hizo falta pero a la vez me sentí muy relajada de poder tener el tiempo para hacer mis cosas y disfrutar de paseos y salir. Es mi último mes en la oficina, se siente extraño no ir a Cannes pero decidida de poder ir a Camboya al retiro de yoga que tanto he querido.

 

Mayo: Comienzo mi viaje haciendo parada en Los Ángeles y reencontrándome con amistades de toda la vida. Llego al Vagabond Temple y vivo dos semanas increíbles, de mucho aprendizaje y desapegarme de cosas, aceptar realidades que no puedo modificar y la mejor manera de comenzar mi viaje. 

 

 

Junio:Me encuentro con Maria José y es hermoso! Primera vez que nos conocemos ya como “adultas.” No me gano la beca a Inglaterra lo que implica grandes decisiones y cambios, siguiendo consejos y mi instinto decido extender mi viaje para hacer mi Divemaster. Viajo a Tahiti y vivo dos semanas maravillosas en el lugar mas hermoso del planeta, me divierto con amigos y creo memorias inolvidables, sigo enamorándome cada día mas del mar.

Julio: Regreso a Tioman a hacer mi divemaster, es la primera vez que me siento un poco sola y recuerdo pensar en el ferry “será que estoy tomando la decisión correcta al venir?” Rapidamente me acoplo y conozco a gente hermosa, celebro mi cumpleaños rodeada de nuevas amistades y sintiéndome como en casa. Es momento de tomar decisiones que tienen consecuencias no solo en mi sino en otros.

Agosto: Sigo disfrutando del mar. Mi actitud es “vivir el ahora” y no preocuparme hasta septiembre sobre que haré o donde iré o cuando regresare a casa. Comienzo a salir con alguien que a través de dulces acciones va conquistando mi corazón.

 

Septiembre: Tengo una infección en el oído que nuevamente me pone muy mal emocionalmente, como cuando me enferme en marzo.  Me pone super emotiva y ni yo me aguanto. Mi tiempo en Tioman termina sin poder entrar al agua las últimas dos semanas pero me voy contenta por lo vivido y la gente que conocí que se volvieron amigos de vida. Viajo a Filipinas con el chico a entrenar apnea ya que el destino original a Bali fue modificado por fuerzas volcánicas.

Octubre: Me siento más cómoda en el agua, disfruto cada inmersión, escucho mi cuerpo y aprendo todo lo que puedo de personas con muchísima experiencia. Regreso a trabajar en algo que me hace muy feliz, educación al aire libre. Trabajo una semana en Camboya que me trae dinero y felicidad. Me inspira a buscar oportunidades en esta rama y comienzo a investigar. Se me presenta la circunstancia de volver en año nuevo al retiro de yoga.

Noviembre: Un viaje de ensueño, dos semanas a bordo de un velero en Borneo. Dos semanas de apnea, los 10 años desde la muerte de Cris, desconectarme, enamorarme, disfrutar y encantarme con cada atardecer. Después tengo unos días de sin-saber…sin saber que hacer, que quiero, que va a pasar. Decido ir a bucear a Sipadan, un viaje mas costos de lo que desearía pero que no me arrepiento ni un segundo. Un mundo espectacular bajo el agua que solo me enamora mas del mar.

 

Diciembre: Regreso a la ciudad, a la vida en casa, cocinando y limpiando. Voy mucho a cine para desconectarme de la realidad. Es mi primera navidad fuera de casa y es la peor. La relación se termina y por primera vez siento que me han quitado el suelo debajo de los pies…totalmente inesperado, mucho dolor y tristeza. Vuelvo al retiro de yoga a sanar, con lágrimas, intención, haciendo mucho yoga, meditación, y aprendiendo a aceptar y soltar cosas.

Y así, resumo mi año en tan solo un par de palabras. Sucedió muchísimo mas y se que podría escribir un libro. Ha sido un año de movimiento, de dejar fluir, de aceptar, de cambiar mi percepción de a momentos, de enamorarme en más de una ocasión, tomar decisiones y abrir puertas. Recibo el 2018 con el corazón aun arrugado, con ganas de recibir mucho cariño, sintiéndome apoyada y amada desde el otro lado del mundo por la mejor familia que alguien pudiese tener. Recibo el 2018 emocionada por lo que viene, con proyectos que jamás pensé posibles para mi, en lugares que no imagine siquiera conocer. Sorprendentemente no me siento nerviosa, me siento tranquila y decidida, creo que tener un plan por lo menos concreto por unos meses me hace bien (aunque ya aprendi que los planes no siempre se cumplen.) Me voy a dormir antes de la medianoche con la intención de madrugar a hacer yoga. Pensando mucho en todas esas personas que quiero y amo que están 12h “atrasados” y deseándoles un feliz año.

A todos, que el 2018 este lleno de salud, de buenas intenciones que se cumplan, de metas, de amor, de risas, aventuras, viajes y buena compañía. Que la curiosidad de la vida no se extinga y que nos tratemos con un poco mas de cariño y solidaridad.

 

Mucho amor,

 

Marian

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