Semana 5, Cape Town & Road Trip!


Día 28, lunes 10 – Cape Peninsula Tour

Hoy es día turístico!  Faltando cuarto para las 7 me recogieron en un hostal a 3 cuadras de la casa de Fede. Anoche me trasnoche viendo una película así que estaba con mucho sueño, dormí casi todo el principio mientras recogíamos a las demás personas del tour. Después traté de despertarme un poco mas ya que comenzaba el tour pero no podía, las pestañas se me volvieron como de metal y simplemente no me abrían los ojos. Por suerte la parte que dormí ya la había hecho turísticamente en el bus la semana pasada.
Después de ver esa parte de la ciudad fuimos hacia Hout Bay. Una parada de 45 minutos, los que querían podían coger un bote ($ extra) e ir a ver las focas. Se me hacia un poco caro por 15 min en bote y preferí quedarme, creo que además seguía medio adormecida.
Caminé por el puerto, un sitio muy turístico. Vienen buses enteros a ir a ver las focas, así que la calle esta llena de gente vendiendo artesanías. Yo soy pésima regateando y aunque ví unas correas hermosas, no termine comprándolas y en cambio me fui a desayunar a una cafetería.
Salimos y cogimos una carretera que creo que es de las vías mas hermosas del mundo. La vimos desde Table Mountain cuando subimos y se veía hermosa, pero recorrerla fue aún mejor. Daban ganas como de alquilar un convertible y manejarla…el sol brillaba, el mar un azul turquesa al lado y del otro unas piedras de color naranja que hacen un contraste maravilloso. La han usado en películas y propagandas de carros porque es simplemente…”breathtaking”.
Paramos en un mirador donde se veía toda la bahía a tomarnos unas fotos y seguimos el camino.
Nos dirigimos al Cape Peninsula, una reserva natural gigante. Primero paramos dónde los pingüinos, había cientos! Yo claramente me embobé tomando fotos y tuvieron que ir a buscarme porque se me fue el tiempo y no me di cuenta. Era un poco mamón tener que “correr” en cada parte, claramente yendo en carro uno se demoraría el doble en cada sitio pero pues también pude ver mucho mas de esta manera y sobre todo, conocer gente.
Entramos a otra parte del parque, nos bajamos del bus y nos montamos en bicicletas. Si…mas bicicletas! Ya me di cuenta que simplemente no lo disfruto tanto, no cuando hay lomas. Por suerte esta vez las lomas no estaban tan graves, eso si…el viento era una locura! Estaba como a 50 nudos! No exagero cuando digo que tocaba pedalear en las bajadas porque el viento lo frenaba a uno tanto! Si no, te pegaba de lado y te echaba a la mitad de la carretera…muy loco.
Claramente yo fui de las últimas en llegar, junto con una sueca y una chica de Malasia (Melisa). Después de la bici paramos en un sitio donde nos tenian almuerzo y me quede hablando con mis compañeras de bici y un australiano que también llevaba viajando un par de meses.
Resulta que Melisa no tenia planes para la semana as que cuando le conté que alquilaba carro el día siguiente y me iba de road trip decidió unirse.
Nos montamos al bus y fuimos al siguiente punto (se me fue el nombre en este instante!). Fue una caminata como de 15 minutos a unos miradores hermosos, el viento seguía de locos, y se veían distintas partes de la costa. Como ya dije antes, la costa aca es muy distinta y son unos acantilados gigantes frente al mar asi que los miradores son una nota porque uno esta ahí encima del mar pero MUY alto.
Volvimos al bus y seguimos hacia nuestro último destino del día, el Cabo de la Buena Esperanza.
Por mucho tiempo se pensó que este era el punto mas al sur del continente pero cuando llego la tecnología de los GPS se dieron cuenta que al sur estaba Cape Agulhas, pero Cape of Good Hope sigue siendo el punto mas sud-este del continente (algo es algo, no?). El viento estaba muy pero muy fuerte, casi salgo volando mientras me subía la chaqueta. Llegamos y claro, todo el mundo quiere la foto con el letrero. Había un bus lleno de asiáticos y era bastante chistoso verlos hacer fila a tomarse la foto y montarse al bus casi ahí mismo.
Subimos una loma, aunque no alcanzamos a subir hasta la punta, llegamos a la mitad donde habia un pocoton de piedras. Era un poco peligroso por el viento porque literalmente te tumbaba y estabas caminando entre piedrotas en un acantilado. Igual, una sensación deliciosa de poder “recostarse” contra el viento, disfrutar del sol, y escuchar el mar.
El regreso a casa fue como hora y media, claramente todos fokeamos el camino entero y por suerte fui la primera en el recorrido así que llegue como a las seis y pico a la casa.
El sol se esta yendo como a las 7:45 asi que me descuadra todo el horario, apenas a las 9 me dan ganas de comer asi que me voy a dormir minimo a las 11 todas las noches…hoy me trasnoche viendo película otra vez. 
















Día 29, martes 11 – Road trip!


Había reservado mi carro por Internet el domingo y supuestamente me iban a mandar el voucher para poder reclamar el carro….pero era martes, 8 am y no tenia el voucher (el carro lo iba a recoger a las 8:30). Después de llamar, escribir mails, a las 8:30 me llego el voucher. Sali de la casa como a las 9, Fede me arrimo a Longstreat donde camine 3 cuadras toda enmaletada hasta el hostal de Melisa donde pude imprimir el voucher y después de unos 15 minutos salimos a buscar el carro. Ella tenia que cambiar plata asi que manejamos a George Street y eso se demoro en total como 45 minutos.
Yo había quedado de ir a la oficina de African Impact a hablar unas cosas y darles unas fotos…por fin logré llegar a eso como al medio día. El viaje a Oustdhoorn iba a ser de 6 horas y no quería salir tarde pero todo lo que hiciéramos ese día parecía demorarse tres veces mas de lo normal.
Decidimos almorzar ahí mismo y fuimos a un sitio donde vendían costillas de cerdo porque Melisa tenia antojo….espantoso. El sitio nada que ver, la comida asquerosa, súper grasosa – guacs! No lo disfrutamos nada pero a las dos de la tarde por fin salimos!
El GPS nos hizo dar una vuelta estupida, estoy segura, porque casi nos devolvimos a Ciudad del Cabo para después volver a salir por la otra ruta.
En vez de irnos por el “Garden Route”, la N2 que va mas por la costa, nos fuimos detrás de las montañas por lo que se conoce como la Ruta 62 – la ruta de viñedos mas larga del mundo.
Los paisajes eran alucinantes. Cada 10 minutos una de las dos o ambas decíamos “wow, esto es hermoso!”. Las montañas son muy rocosas y los colores de las piedras son naranjosos, rojos, que contrastan con el pasto verde del momento y el cielo azul. Alucinante.
Paramos en Robertson, un pequeño pueblo donde hay muchos viñedos y dónde originalmente iba a dormir una noche porque no queria manejar las 6 horas seguidas solas. Consideramos quedarnos una noche ahí pero el backpackers al que fuimos nunca abrió, decía que llamáramos y ni ella ni yo teniamos como asi que pailanders – seguimos el camino! Eso si, paramos a comprar vino en una tienda en el camino.
Mas adelante paramos en Barrydale, todo esto sigue siendo zona de viñedos y los paisajes son espectactulares – viñedos gigantes con las montañas detrás. Almorzamos/comimos algo y seguimos manejando. El atardecer que nos toco estuvo divino, las montañas se volvieron rosadas y el sol bajaba a nuestras espaldas. Yo iba manejando asi que no pude tomar muchas fotos pero algo se logró y lo que no, lo tengo en mi memoria.
Llegamos antecito de las 9 al hostal donde teníamos el dorm entero para nosotras así que caímos profundas en una hora.













Día 30, miércoles 12 – Oudtshoorn



Hoy es 12/12/12! Y literal sentí que hice 121212 cosas en un día! Uff, termine mamada!
Amanecimos temprano y llegamos a las cuevas Cango a las 8:30. Llegamos antes de que llegaran los que trabajan ahí! A las 9 era el primer tour “Normal”. Estaba la opción de hacer el tour “aventura” que consiste en una hora mas de ruta, por unos pasajes MUY estrechos en partes. La noche anterior el señor de la recepción del hostal me dijo que el era medio claustrofóbico pero lo había hecho un par de veces, siendo el primero o el último del grupo. Esa noche me había ido a dormir considerando mucho el hacer el tour aventura. Sin embargo, camino a las cuevas me puse a pensar y me di cuenta que aunque si lo lograra hacer no lo iba  a disfrutar en ningún momento y la verdad no tengo que pagar por sufrir. Cuando llegamos y vi en la pared las fotos “tamaño real” de los huecos por donde tocaba meterse confirmé mis pensamientos – NI LOCA me iba a meter en eso. Mas adelante cuando el guía explico lo estrecho que era, solo de escucharlo me dio dolor de barriga…uff, de pensarlo ahora me dan escalofrío y todo!
Las cuevas son verdaderamente hermosas. A diferencia de la mayoría de cuevas que están todas iluminadas y la gente entra y sale a todo momento, acá los tours comienzan cada hora y es chévere así porque el guía habla y le cuenta a uno las cosas y después prende las luces y es como WOW! Lo único malo es que a veces no había suficiente tiempo para tomar todas las fotos. Teniendo tan poca luz y sin trípode poder tomar una buena foto fue un reto pero al fin y al cabo algo me salió.
Salimos de las cuevas hacía la granja de avestruces. El guía que nos tocó no estaba muy contento con la vida así que no fue lo máximo (su actitud) pero igual nos divertimos. Por esta zona hay muchas granjas de avestruces pues es una carne muy común y también una industria de cuero y de plumas. Le dimos de comer a los avestruces, que además de tener una garra (único pájaro con una sola garra y el más grande sin volar) súper poderosa, tienen mucha fuerza en la nuca cuando van por la comida! Juepucha, si tuviesen un pico puntiagudo serian animales muy miedosos!
Monté en avestruz! Cosa que jamás pensé decir…pero si, monté en avestruz. No lo volvería a hacer…creo que en verdad no es nada agradable para los pájaros y tampoco es que sea divertido, es básicamente agarrarse como sea para que no lo tumben (a mi no me tumbó). También me paré en huevos de avestruz, son MUY fuertes! Y recibimos “masajes en la nuca” que básicamente consistía en sostener un balde de comida y ser atacada por las cabezas de la avestruces. Después de ver a Melisa hacerlo me tocó a mi y creo que vi lo fuerte que hacían que no fui capaz de abrir los ojos en ningún momento! Fue una bobada, no tengo idea porque no los abrí pero mis 10 segundos pasaron y no abrí los ojos.
Salimos de la granja y cruzamos la calle a un sitio que tenia cata de vinos y almuerzo. Las fotos lo muestran, era un sitio hermoso. Tenia un Jacaranda y el lado un sauce grandote en toda la entrada del restaurante. Pedimos dos platos de picadas y probamos vinos. Después nos sentamos en el pasto a hacer picnic, fue delicioso. Estaba en un punto de perfecto de “felicidad inducida” por el vino, el sol estaba fuertísimo pero bajo la sombra estaba el clima perfecto, la comida estuvo deliciosa y hicimos una siesta de una hora bajo el sauce que fue perfecta.
La siguiente parada del día fue en Cango Wilderness Center. Basicamente como un zoológico pero con propósitos educativos y de conservación. Ofrecen distintas interacciones con animales que yo quería hacer pero Melisa ya había hecho así que ella no entró y quedo de recogerme en un hora.
El tour duro casi la hora entera y no había hecho lo de la “interacción” con los animales así que en total me demore casi dos horas. Me tome fotos con los guepardos, tigres bebés y un caracal bebé. Honestamente quería tocar a todos los animales posibles pero pues con tres era mas que suficiente. Eran tan CUTE! Dan ganas de cargarlos y acurrucarlos como gatitos pero pues…estos gatitos tienen garras y fuerza, y colmillos…así sean chiquitos, aruñan!
Salí y Melisa ya había venido pero la señora de la entrada no me había encontrado. Le escribí un mensaje al celular diciéndole que  ya estaba lista, le mande un mensaje por Facebook…eventualmente conseguí monedas y la llame por el teléfono publico y nada. Pasaron 45 minutos y yo ya estaba un poco preocupada, me hice un mini video en la cabeza de que me iba a dejar abandonada y tenia todas mis cosas…le mande un segundo mensaje por Facebook y apenas lo envié llegó (gracias a dios!).
Salimos de ahí directo hacía Victoria Bay que queda  a casi dos horas.
Llegamos justo antes del atardecer y dejamos nuestras cosas en el cuarto. Tuvimos unos problemas con el hostal..el cuarto que nos tocó súper lindo y limpio PERO, no abría la ventana…y tenia aire acondicionado pero no funcionaba…y no había ventiladores. Era una caja hermética y caliente. Yo prefiero dormir afuera en una hamaca o un sofá antes que dormir encerrada así. El tipo del hostal no parecía importarle mucho (no parecía importarle nada) pero eventualmente nos dijo que cambiaramos de cuarto y nos hicimos en el otro dorm donde esa noche quizá llegarían 6 personas mas (por suerte, no llegaron). No nos fue muy mal, ambas terminamos con camas semi dobles.
Salimos a caminar mientras atardecía. La playa es pequeña pero tiene un camino al lado que va por las piedras y esta llena de casas para alquilar y guesthouses. Comimos en el restaurante debajo del hostal, Melisa ocupada con su Blackberry y yo con mi Kindle. 



Pucheros capturados..




Aja, no gracias…


Ni loca!















Día 31, jueves 13 – Victoria Bay

Es delicioso no tener nada que hacer a veces. Hoy no teníamos horario asi que nos despertamos tarde, yo a las 10 ya estaba afuera en la playa desayunando…Melisa se demoró un poco mas.
El día se nos paso echadas en la playa disfrutando del sol. Almorzamos tarde y nos asoleamos un poco mas antes de irnos.
Ya habíamos guardado todo en el carro pero teníamos una botella de vino en la nevera del hostal y nos íbamos a bañar antes de partir. Sin embargo, estuvimos casi media hora esperando al señor del hostal porque tenia la puerta con candado y no aparecía por ningún lado. No nos bañamos porque nos cogió la noche y teníamos que parar en un Western Union antes de seguir nuestro camino.
Manejamos hasta Gansbaii a unas tres horas de distancia. El paisaje yendo fue maravilloso. De estar rodeadas de montañas llenas de piedras gigantescas llegamos a unas llanuras hermosas, y de repente aparecian un par de montañas. El atardecer estuvo espectacular!
Llegamos con la noche, a eso de las 8, y nos instalamos en el hostal. Nos tocó un apartamento entero! El cuarto tenia dos camas, afuera un baño, ducha y tina, sala con TV, balcón, cocina. Mejor dicho, full package a minimum price! Salimos a comer a un sitio cercano que se veía que era un sitio de los locales. La comida me salió baratisimo pues puedí el especial de la noche – Chicken Schnitzel (R35, o sea como a 4.50) y había especial en bebidas también así que mi vodka/lemonade me costo apenas $1.50 (amo este país). Nos quedamos hablando con el mesero como hasta las 11 de la noche y ya a esa hora el cuerpecito nos pedía cama, mañana iba a ser un día largo!





Good way to end the day



FELIZ


La tecnica colombiana para prevenir un vidrio roto..


Voy a extrañar los paisajes de este pais…


Día 32, viernes 14 – Gansbaii



Llegó el día…voy a ver tiburones blancos! Por el cambio de luna la marea estaba súper fuerte así que no íbamos a salir hasta las 11:30. Teníamos que estar a las 10:30 en las oficinas para inscribirnos, pagar y desayunar. Ofrecían un desayuno súper completo, buffet de frutas, jamones, quesos, panes, de todo un poco, perfecto para comenzar el día! Éramos 32 personas en el tour, al bote le caben 40 pasajeros y es de dos pisos. En la jaula caben 8 personas y la idea es rotarse las veces que quieran, cuando quieran. Después de cómo 8-10 vistas del tiburón la idea es cambiar para que otros puedan o si uno se quiere salir antes también puede.
Llegamos al destino después de cómo 5 minutos en la lancha, Brian (el dueño) nos dijo que normalmente se demoraba 45min-1hora en que aparecieran los tiburones pero no habían pasado ni 10 minutos desde que paramos cuando apareció uno! Llamaron a los primeros 8 que quisieran y logramos meternos en ese primer grupo! El agua estaba HELADA. Aproximadamente 10 grados C! Vimos a los tiburones mucho, estaban muy activos! Yo haba llevado mi careta y snorkel así que podía quedarme con la cabeza debajo del agua mas tiempo…después de un rato sentía los labios medio adormecidos y tenia que cambiar de manos para grabar porque el dolor en las manos por el frío era el peor (los pies no dolían porque tenia botas).
Nos salimos como a los 15 o 20 minutos y yo me quede con el wetsuit puesto porque quería volver a meterme mas tarde. Me acomode en la punta del bote al lado de la jaula para tomar fotos (claramente tome DEMASIADAS fotos).
No se porque pero las lanchas, buses, aviones (esos me cuestan a veces un poco mas por aquello del miedo) me producen un sueño inmediato. Estaba quedándome dormida viendo tiburones blancos! Que me pasa?! Aunque ya estaba calientita, y medio adormecida, decidí volverme a meter a la jaula. El agua me despertó en un segundo y esta vez no podía ni meter las manos a grabar, igual la visibilidad bajo el agua estaba peor que al principio así que era mejor grabar desde arriba. Me alegre mucho haberme metido en el primer grupo porque después los tiburones lentamente se habían ido aburriendo. Se demoraban en volver y no se quedaban tanto tiempo así que esta segunda inmersión se sintió un poco mas larga. Eso si, la última “vista” del tiburón fue buenísima ya que vino directo hacia la jaula y después azotó con la cola.  
Ver a esos animales en el agua es algo impresionante, es majestuoso como se mueven y como desaparecen en cuestión de segundos! Inspiran mucho respeto…y la verdad daba un poco de ganas poder tocarlos (aunque no se podía ni intentar, 1) seria lo mas estúpido del mundo y 2) si intentabas algo asi te sacaban de la jaula y no volvías a entrar).
Después de salir del agua nos dirigimos hacia una isla donde hay miles de miles de focas. Si han visto shark week o cualquier programa de esos de Discovery/Nat Geo que muestra los tiburones blancos saliendo del agua brincando metros cazando focas – bueno, es ahí donde hacen eso. Solo que eso sucede normalmente en el invierno cuando el agua esta mas caliente (si, en verano esta mas fría el agua…el viento hace que el agua caliente se vaya). Las focas APESTAN. O sea, literalmente las hueles a distancia y es como un olor pescadoso asqueroso. No le tienen miedo ni nada al barco asi que brincan y curiosean muchísimo, a un metro del barco hay cientos y en las rocas miles, buenísimo!
Terminamos como a las 4 y pico, después de llegar vimos el DVD que habían hecho y nos cambiamos. No me molestaba no bañarme pues el agua salada no me incomoda, lo que no era muy divertido era saber que el agua en el que estaba era agua con mezcla de olores pescadosos para atraer tiburones. Pero bueno, no había como bañarse así que nada que hacer.
Continuamos camino hacia Stellenbosch pero primero paramos en Hermanus a comer ya que estaba en camino, tiene una vista hermosa desde los restaurantes y tocaba comer igual.
Llegamos a Stellenbosch a las 8 y pico de la noche y nos instalamos en el hostal. No tuvimos tanta suerte como en los demás hostales, esta vez el dorm estaba lleno pero eran todas mujeres.  Me bañe y juró que apenas estuve en contacto con el agua se reactivo el olor a pescado muerto en el que había estado sumergida previamente. Taking a shower never felt so good.
El cuarto estaba hirviendo, teníamos ventana pero no había nada de viento así que no servia de mucho. Por suerte eran todas mujeres en el cuarto porque esa noche dormimos en cucos casi todas! Me acosté un rato y me tocó pararme a ponerme repelente porque los zancudos me estaban comiendo y aparentemente no era la única porque una alemana me pidió con muchas ganas, se notaba que llevaba sufriéndola mas que yo (se había acostado como una hora antes).

El tiburón mas grande del día. En esa jaula caben 8 personas lado a lado…
era del tamaño de la jaula o un poco mas grande


Yupee! Entrando al round 2, casi muero congelada.


Esa manito en la esquina derecha, soy yo!




Quien dijo focas?


MILES de focas…APESTAN (literal)


Sol solecito!


Beautiful Hermanus


White truffle…El mejor helado que me he comido en mi vida…ohh poorr dioosss


Día 33, sábado 15 – Stellenbosch


A las 10 y pico salimos del hostal en busca de desayuno. A dos cuadras encontramos “Melisas”, un desayunadero delicioso con una tienda de esas donde todo es fresco, natural, organico y uno se antoja de TODO! Me comí unos huevos gratinados con espinaca y salsa blanca la cosa mas absurdamente rica, con un jugo de naranja natural, de “postre” un cupcake de Red Velvet y un capuccino. Ahora si, barriga llena – lista para probar vinos!
Nuestra primera parada fue Neetlingshof, y nuestro sommelier fue Jean Louis, un parisino conocieur de vinos y de los duros del sitio (los demas que trabajaban ahí siempre pedian su opinión). Probé:
       Sauvignon Blanc: muy refrescante, rico
       Malbec: muy suave para mi gusto, me gusta que sea mas seco
       Maria Magdalena: un vino de postre, muy dulce…pero se llamaba Maria asi que tenía que probarlo!
Seguimos a BlaauWklippen donde nos atendió Quinton February. Este sitio no era tan grande como el primero, se ve que el primero es como mas famoso pues las instalaciones son mas grandes pero igual el vino estaba bueno.
       Malbec: delicioso! Como me gusta, muy seco.
       Blaauwklippen Red: Mezcla de Shiraz, cabernet Sauvignon, Malbec, cabernet planc, Merlot y petit verdot. Era un poco suave pero rico, no es seco y es un poco frutal.
       Cabernet Sauvignon 2007: MUY seco pero suave, seria perfecto para acompañar una comida
       Cabriolet 2007: Demasiado Light, le hace falta fuerza.
Nuestro tercer y último sitio fue Kleine Kleize, literalmente cruzando la calle de Blaauwklippen.  El sitio no es únicamente un viñedo, es residencial asi que las casas tienen un viñedo con unas montañas detrás espectaculares, cancha de golf…un buen sitio para vivir.
Entramos a la seccion de cata y dije “quiero comer quesos” y tada, en el tablero “Tabla de Quesos a 75R”. Pedimos una y nos acomodamos afuera, al lado de barriles y debajo de las matas (sitio recomendado por Patrick quien nos atendió). Patrick fue un SUPER “guía”, se notaba que le encanta lo que hace, nos contó de la historia de cada vino y al final ni siquiera nos cobró la probada de los vinos!
       Chenin Blanc: la cepa mas común en Sudafrica, se usa como base para el Brandy. Probamos dos, el “wooded”  y “unwooded” 

A las 5 ya todos los sitios estaban cerrados asi que continuamos hacia Ciudad del Cabo. Yo decidi manejar asi que literalmente me toco probar los vinos, un sorbo y el resto me tocaba botarlo! Me sentía horrible tirando el vino así pero bueno, tocaba.
Por ser sábado toco dejar el carro en el aeropuerto y el taxi a la casa me costo casi lo que costaba un día de alquiler de carro. Llegue dónde Fede pero el no había llegado de su día de escalada. A las 10 y pico llego Fede, re-cansado, pero igual salimos a tomarnos algo cerca de la casa. Fuimos a un bar “Armchair” y nos tomamos unas cervezas mientras echabamos lora. Mas tarde me dio hambre asi que fuimos por comida, KFC o McDonalds era lo único abierto – decidi McDonalds. El restaurante estaba cerrado y solo tenían servicio por Drive Thru así que…we walked through the drive through! Siempre había querido poder hacer eso…y esta vez tenia permiso y era “normal” asi que, caminamos entre los carros y comimos en las mesas de afuera del restaurante. Volviendo ya todos los bares estaban cerrados, la gente que estaba dentro estaba de buenas y se podía quedar pero no dejaban entrar a nadie mas asi que nos toco irnos a la casa. Había dejado descargando “Hunger Games”, me leí los 3 libros en menos de una semana y estaba curiosa por ver como era la película. Me la comencé a ver, Fede se durmió en menos de 5 minutos y yo traté de parar y irme a dormir pero estaba medio adicta… a las 4 de la mañana me obligue apagarla porque sabia que si no iba a estar como un zombie.

 

Día 34, domingo 16 – Cape Town


Mi último día en Sudáfrica! Que locura lo rápido que se me pasó el tiempo…Fue mañana de locha, hice arepas y huevitos fritos y nos pusimos a ver el final de “Hunger Games”. Definitivamente la película NO se compara con el libro. Tenían que haberse enfocado mucho mas en la relación entre los personajes, eso es lo que mueve el libro y la película es como muy plana, no se entiende nada porque si uno no se lee el libro no entiende la personalidad de los personajes.
Por la tarde había quedado de verme con Marleen y Rob en un parque que había un concierto gratis. Llegue como 5 minutos tarde y como no tenia celular no tenia idea como encontrarlos. Camine de una entrada a otra y después me metí al parque, había fácilmente 300 personas en todo el parque o mas – todos tirados en picnics, con perros corriendo, niños jugando, la música tocando…un ambiente delicioso. Pero no encontraba a mi gente! Ya estaba a punto de pedirle un teléfono a alguien cuando nos topamos, resulta que ellos acababan de llegar también.
Entre charla y charla tome mucho vino…Tocaba Jimmy Dlulu (creo que asi se escribe), un artista sudafricano y muy chevere – recomendado! El ambiente era delicioso, hacia calor pero en la sombra estaba rico, todo el mundo estaba de buen humor y era un buen parche, un ambiente tranquilo y feliz, una gran manera de pasar un domingo en la tarde y mi último día en Sudáfrica.
Cuando se terminó el concierto fuimos a Beluga, un restaurante del que habia escuchado mucho pero no había ido…y wow. El sushi, maravilloso! Comimos de todo tipo de sushi y…pedí un mojito rojo. Uff, estaba delicioso…pero creo que no fue una decisión muy sabia después de tomar tanto vino blanco.
Llegue a la casa y a la camita, por suerte ya había empacado en la mañana juiciosamente y tenia todo listo para el día siguiente.