Día 22, Adiós a Koh Rong Samloem

 

Considerando la noche anterior, sobra decir que nadie madrugo a hacer yoga hoy. Nos fuimos despertando (gracias sol y calor) y salimos al restaurante del hostal a tomarnos un café frío (antes de este viaje los odiaba, debo confesar que me he vuelto adicta al ice coffee con sweet milk (leche condensada)). El ferry salia a las 10 así que como a las 8:30 fui a bañarme, empacar y alistar todo para desayunar y salir. Muy juiciosa a las 10 estaba en el muelle….y ahi estuve mas de una hora. 

Por suerte no hay mucho que hacer más que esperar así que mis amigos esperaron conmigo, todos comentando sobre nuestra experiencia la noche anterior y concluyendo que 1 brownie era mucho más que suficiente para cada uno y que estaban para compartirse. A las 11 y 15 salí hacia Sihanoukville después de largos abrazos con personas especiales. A algunas las veré en este viaje, a otras quien sabe cuando, pero agradezco mucho los días que pase a su lado y haber tenido compañeros de viaje esta semana que tenia “libre” antes de que llegue mi partner de viaje mañana. 

Al llegar al muelle compré mi tiquete de bus qeu me traería hasta Kampot. Tenía que esperar 1h así que fui a Dao a tomarme un jugo de maracuya con otras cosas que hacen delicioso. El recorrido duró 2h que se sintieron un poco largas pues estaba super mareada, las carreteras no son muy buenas y el brinca brinca con el frenon ocasional no ayudan tampoco. Al llegar a Kampot tome un tuktuk hasta mi hostal. Encontré este lugar por internet y al ver el cuarto dije “tengo que dormir ahi!” Se suponia que llegaba ayer asi que tendría un día entero para turistear y una mañana para “hostelear” en piscina. Bueno, ahora solo tengo medio día y no tengo siquiera claro que voy a hacer. Pensé salir en un tour de medio día, me cuesta como 20$ pero la verdad no se que vería o si valga la pena…bueno, de que vale la pena siempre la vale pero también comienzo mi curso de universidad/maestria online asi que creo que debería es sentarme y darle de corrido todo lo que pueda para adelantar todo lo posible esta primera semana y no tener que estar todos los días pendientes. 

Apenas llegue me acomode en mi cuevita, me puse el chingue y a piscinear! Lamentablemente las chitras y zancudos siguen presentes asi que después de comerme una hamburguesa vegetariana (que sigo sin saber de que era, muy rara) me metí en una piscina natural (no usa cloro para limpiarse) la cual tiene un tinte azul oscuro que no deja que siquiera te veas los pies. Es una sensación rara, uno se imagina que va a salir algun monstruo aunque sabe que no puede ser posible. Me terminé el libro que me comencé a leer el lunes “What I did while you were breeding,” me lo recomendó mi roomate del templo, Kelly, y me encanto! que bueno es saber que hay gente como uno en el mundo. Hay una cita en particular al principio del libro que me encanto (y les dará una pista de porque me gusto tanto):

” I love that I am but one of millions of single girls hit- ting the road by themselves these days. A hateful little ex- boyfriend once said that a house full of cats used to be the sign of a terminally single woman, but now it’s a house full of souvenirs acquired on foreign adventures. He said it derogatorily: Look at all of this tragic overcompensating in the form of tribal masks and rain sticks. But I say that plane tickets replacing cats might be the best evidence of women’s progress as a gender. I’m damn proud of us.”

Me obligue a salir a conocer un poco la ciudad, camine un poco pero ya estaba “tarde” (las 8) así que averigue opciones de buses para mañana y pedí algo de comer, aunque ni hambre tenia. Camine un rato mas y me vine mi cuevita actualizarme con la escritura. El único problema es la trasnochada que me estoy pegando…oops. 

 

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